

El flúor tiene la capacidad de remineralizar nuestros dientes y los protege de la placa, por eso es una recomendación habitual en odontología. No obstante, un exceso de flúor puede tener un efecto contrario en los dientes, volviéndolos más débiles. Este exceso de exposición y sus consecuencias es lo que conocemos como fluorosis dental. En nuestra clínica dental en Santander y en Solares prestamos especial atención a la prevención, en particular en la infancia, pues son los pacientes que más suelen sufrir de este desequilibro.
Se caracteriza por unas pequeñas manchas que aparecen en el esmalte dental. Dependiendo del grado de afección, de leve a severa, las manchas pueden pasar de blanco a incluso marrón. Pueden llegar a apreciarse pequeñas grietas en el esmalte. En ocasiones, al aumentar la porosidad, se puede percibir el efecto de la erosión dental a simple vista.
La ingesta de un exceso de flúor que provoque la fluorosis puede producirse, o bien por el consumo de agua con abundante contenido en flúor, o bien por suplementos nutricionales y pastas de dientes con este mineral.
Los dientes quedan debilitados ante futuras enfermedades. Pero, sobre todo, afecta a la estética dental. La solución pasa primero por un diagnóstico preciso para dilucidar si, efectivamente, se trata de fluorosis, antes de proceder a un tratamiento eficaz.
Tras analizar el grado de afección del diente, tu dentista puede proponerte un blanqueamiento dental para reestablecer la estética de la sonrisa. Si el caso es más grave, las carillas dentales son una solución efectiva y quedan perfectamente integradas.
Si crees que puedes estar sufriendo fluorosis, en nuestra clínica dental de Santander o en Solares podemos llevar a cabo un diagnóstico para determinar la causa de las anomalías en tu esmalte. Pide cita en cualquiera de nuestras dos sedes para que podamos llevar a cabo un diagnóstico eficaz sin compromiso, devolviendo la armonía a tu sonrisa.