Bolsas periodontales: qué son, por qué aparecen y cómo se tratan

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4 de noviembre de 2025
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Bolsas periodontales: qué son, por qué aparecen y cómo se tratan

bolsas periodontales

 

Las bolsas periodontales son un problema frecuente en salud bucodental y, a la vez, uno de los más infravalorados. Suelen avanzar sin dolor durante bastante tiempo, pero cuando se mantienen, pueden provocar pérdida de encía y de hueso, movilidad dental e incluso la caída de piezas. Entender qué son y cómo se detectan a tiempo es clave para evitar complicaciones y mantener una sonrisa sana.

¿Qué son exactamente las bolsas periodontales?

En una boca sana, la encía se adapta al diente y existe un pequeño “surco” entre ambos. Cuando se acumula placa bacteriana y la encía se inflama, ese surco puede profundizarse. Si la inflamación progresa y afecta a los tejidos de soporte del diente (ligamento y hueso), aparece una bolsa: un espacio más profundo donde se retienen bacterias y sarro con facilidad. Ahí es donde el problema se vuelve crónico, porque la higiene diaria no llega bien a esa zona.

Causas más habituales

La causa principal es la enfermedad periodontal (gingivitis y, en fases más avanzadas, periodontitis). A partir de ahí, influyen varios factores:

  • Higiene oral insuficiente o técnica inadecuada.
  • Acumulación de sarro (especialmente bajo la encía).
  • Tabaco, que empeora la respuesta de la encía y enmascara el sangrado.
  • Cambios hormonales, estrés o ciertas enfermedades sistémicas (como diabetes mal controlada).
  • Bruxismo o apiñamiento dental, que pueden favorecer la inflamación y dificultar la limpieza.

Señales de alarma

Aunque no siempre duelen, hay pistas claras:

  • Sangrado al cepillarte o al usar hilo.
  • Mal aliento persistente.
  • Encías inflamadas, enrojecidas o que “se retraen”.
  • Sensación de dientes más largos o espacios nuevos.
  • Movilidad dental en casos avanzados.

Cómo se diagnostican y se tratan

El diagnóstico se realiza con una exploración periodontal: se mide la profundidad alrededor de cada diente y se valora si hay sangrado, sarro y pérdida de soporte. A veces se apoya con radiografías.

El tratamiento depende del estado:

  • Higiene profesional y raspado y alisado radicular (curetaje): elimina sarro y bacterias bajo la encía.
  • Mantenimiento periodontal: limpiezas periódicas y control de hábitos para evitar recaídas.
  • Tratamientos avanzados: en casos severos, puede ser necesaria cirugía periodontal para acceder a zonas profundas y reducir la bolsa.

Si sospechas que puedes tener bolsas periodontales, pide una valoración en nuestra clínica dental en Santander para medirlas y definir un plan de tratamiento. Reserva tu cita y sal de dudas con un diagnóstico claro y un seguimiento profesional.

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