

Dormir con la boca abierta es un hábito más común de lo que parece. Sin embargo, lo que muchos no saben es que puede tener consecuencias directas sobre la salud bucodental. De hecho, diversos estudios han demostrado que respirar por la boca durante el sueño aumenta notablemente el riesgo de desarrollar caries. Desde nuestra clínica dental en Santander, te explicamos por qué sucede esto y cómo puedes evitarlo.
Cuando dormimos con la boca abierta, disminuye la producción de saliva, una sustancia clave para mantener el equilibrio en la boca. La saliva ayuda a neutralizar los ácidos, eliminar restos de comida y proteger el esmalte dental. Sin ella, la boca se vuelve un entorno seco, ácido y perfecto para la proliferación de bacterias cariogénicas.
Además, la deshidratación de los tejidos orales puede causar halitosis (mal aliento), encías inflamadas y sensibilidad dental. Es decir, no solo aumentan las caries, sino también otros problemas bucodentales que pueden derivar en tratamientos más complejos y costosos si no se abordan a tiempo.
Identificar la causa es fundamental para aplicar la solución más adecuada.
En nuestra clínica dental en Santander contamos con las herramientas y la experiencia para ayudarte a prevenir y tratar los efectos de dormir con la boca abierta.
Si notas que te despiertas con la boca seca, mal aliento o sensibilidad, puede que estés respirando por la boca sin saberlo. Una revisión dental puede ayudarte a prevenir daños mayores. Pide cita con nosotros y valoraremos tu caso.