

¿Alguna vez te has realizado una endodoncia? Pues bien, estos dos tratamientos son el símil en Odontología Infantil. Ambos tienen como fin solucionar una infección en la pulpa dental de un diente de leche, aunque con ligeros matices que los diferencian.
En nuestra clínica dental en Santander y en nuestra clínica dental en Solares tenemos mucha experiencia con estos tratamientos en niños, y ofrecemos las máximas garantías en cada uno de ellos.
El niño sufre dolor, sensibilidad o incluso inflamación. Los flemones, por ejemplo, son un indicio claro de que es bastante probable que la pulpa dental esté tan dañada que no sirva con un simple empaste o reconstrucción.
La pulpitis, condición por la que se conoce a la inflamación de la pulpa, tiene dos posibles orígenes: el más común es una infección cariosa que no se ha controlado a tiempo y que se ha expandido hasta afectar la pulpa dental. Por otro lado, esta patología también puede ser consecuencia de un traumatismo dental, muy habitual a estas edades.
Como hemos dicho, la función de ambos tratamientos es reparar una pieza dental temporal dañada en su pulpa dental, salvando así el diente en primer lugar e impidiendo que la infección se propague al diente definitivo en formación. Pero, ¿en qué se diferencian?
En resumidas cuentas, la necesidad de una técnica u otra se reduce en la gravedad de la pulpitis.
Si tu hijo presenta algunos de los síntomas descritos, no dudes en pedir cita en nuestra clínica dental en Santander o en nuestra clínica dental en Solares.